Órganos Chile

Antecedentes

Órganos de Chile comienza funcionar como colectivo a mediados de 2005, cuando el organero Carlos Valdebenito y el musicólogo Agustín Ruiz coordinan sus intereses para comenzar a construir fuentes de documentación y registro entorno del patrimonio organístico del país. Por entonces, Valdebenito acababa de regresar de Francia, tras la restauración del Cavaillé-Coll de los Sagrados Corazones de Valparaíso. Por su parte, Ruiz había organizado la recepción en Chile del organero Alemán Wolfgang Brommer, quien en reunión técnica con el entonces Ministro de Cultura Sr. José Weinstein, sugirió la sistematización de un sistema de información territorial acerca de los órganos que existían en Chile.

A partir de entonces, se comienzan a dar los primeros pasos para construir una tecnología que permitiese levantar procesos de registro y documentación on-line.

Objetivos

Gestionar conocimientos e informaciones que aporten orientaciones a la toma de decisiones en materia de políticas públicas que contribuyan a la salvaguarda de los órganos de iglesia en Chile.

Generar sinergia para la rearticulación de laley N° 17.929 y el objetivo que la anima, cual es velar por la protección de los órganos.

Gestionar recursos para el seguimiento regular del estado de los órganos de iglesia en el país.

Evaluar e informar las intervenciones y procedimientos que se les práctican a los órganos, así como identificar la mano de obra interviniente.

El patrimonio organístico chileno

La historia del arte musical colonial chileno es, en muchos aspectos, magra. Una muestra de ello es el escaso patrimonio organístico que de aquella época el país puede exhibir. De los pocos órganos que tenemos noticia sólo se conserva en uso el órgano de la Catedral de Santiago, el que luego de desafortunadas intervenciones que han modificado irreversiblemente su condición orginal, ha perdido gran parte de su valor histórico y también artístico. Pese que en la región de Tarapacá es posible encontrar dos órganos andinos de siglo XVII, el país no dispone de patriomonio barroco que pueda considerarse siquiera significativo.
Una realidad distinta la encontamos a partir de la segunda mitad del siglo XIX, cuando Chile deja de ser colonia española y comienza un desarrollo económico hasta entonces desconocido en el país. Junto con la aparición de los primeros teatros y centros destinados al cultivo de las artes, comienza la importanción de órganos de iglesia y, con ello, el inicio de una historia que no ha sido del todo alentadora.

Importantes piezas comienzan a ser traídas al país, algunas de ellas representan lo mejor de la organería romántica que se construyera en occidente. Es el caso del órgano de los Sagrados Corazones de Valparaíso, donado por Enrique Meiggs a la congregación en 1872.
Pasado casi siglo y medio de las primeras de muchas internaciones organísticas, la suerte de estos instrumentos es incierta, pese a la existenci y vigencia de la ley 17.929, una instrumento jurídico especialmente creado en 1973 para la protrección de estos instrumentos. ¿Por qué, entonces, persiste hasta hoy esta incertidumbre? Más allá de los pretextos y justificaciones que, por lo general, puedan esgrimir los celadores de nuestros órganos, la clave se haya en dos lacras: ignorancia e insensible desidia. De la última deben hacerse cargo la ciudadanía y las propias instituciones que detentan en propiedad órganos que, en muchos casos, representan bienes históricos, cuando no obras del patrimonio artístico del país.
Pero de la primera de las causales la responsabilidad se sitúa en otras instancias más especializadas, pues el retículo de conocimientos necesarios para valorar y proteger un patrimonio cultural, aún no se urde. Por esta sóla y grave razón, hemos creado este sitio Web de documentación, diagnósis, seguimiento y denuncia de los órganos de Chile. Para ello se ha desarrollado un modelo de registro inventarial que permite identificar el órgano, deducir su valor e interés artístico, cultural e histórico, y seguir pública y estrechamente los resultados de las intervenciones que el instrumento recibe. Con la finalidad de generar un modelo válido de datos y análisis, hemos comenzado por registrar la existencia completa de órganos en la región de Valparaíso, desarrollando un perfil de todo lo que hay y el estado de todos y cada uno de los ellos. Para ello hemos implementado una tecnología informática que permite establecer una amplia relación de datos y síntesis de información, que permita contar con los levantamientos y relevamientos necesarios para contrubuir a la la toma de decisiones y el apoyo al diseño de políticas y medidas más eficientes en la salvaguarda de estos patrimonios culturales.

Agustín Ruiz

Colaboradores

Carlos Valdebenito Olivares
Organero. Inicia sus estudios de interpretación organística con Mauricio Pergelier, destacado organista chileno que también lo inicia en el mantenimiento y restauración de órganos. Hace más de 15 años se dedica exclusivamente a la organería.

Agustín Ruiz Zamora

Musicólogo con amplia experticia en trabajo de campo, procedimientos de registro, investigación y gestión de proyectos. Ha desarrollado una extensa gestión patrimonial con el oficio de organillero, tema por el cual llega al órgano de iglesia.

Más información: http://organosdechile.cl/organosdechile.php
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